La medicina deportiva no es un juego (Parte I)

Por Alejandro Aguilar Briceño
@AlejoAguilarB

Doping, organización, evolución, infiltraciones… El Deportivo se adentró en el tema de la medicina deportiva, de la mano del especialista Carlos Osorio. EXCLUSIVO

July 27, 2017
FOTO: Luis Benavides - El Deportivo


En el deporte de alto rendimiento cualquier detalle puede marcar la diferencia, por ello la medicina deportiva ha tomado mayor protagonismo en los últimos años, no solo en lo que tiene que ver estrictamente con el bienestar de los deportistas, sino también como parte de un andamiaje estratégico en pro de mejores resultados.

Pero así como hay buenas practicas por parte de los profesionales de la salud, también hay quienes recurren a métodos cuestionables y de por sí, prohibidos y fuertemente castigados; casos de doping, controvertidas lesiones y mucho más, hacen parte del día a día.

El Deportivo se dio a la tarea de inmiscuirse en el mundo de la medicina deportiva, de la mano de uno de los profesionales más capacitados en el área: Carlos Alberto Osorio Duque, muy recordado por su pasado en Once Caldas y su participación en grandes certámenes mundiales, como el Tour de Francia, entre otros.

‘Don Carlos’ curó, entre otros, a ‘Lucho’ Herrera en el mítico ascenso a Saint-Etienne en la ronda gala del 85, cuando era parte del equipo Café de Colombia…


En medio de su sapiencia, conocimiento y experiencia, Osorio es claro al momento de explicar lo que se necesita en la actualidad, porque atrás han quedado las duras épocas en las cuales el médico hacía de todo, casi que le faltaba ponerse los guayos o montarse en la bicicleta también.

“La cabeza visible está de manos del médico, ojalá que sea deportólogo. De allí se hace una planificación con base un médico asistente, que puede ser un médico general. Se requieren también un fisioterapeuta y un ortopedista de apoyo. Luego debe haber un kinesiólogo y más o menos así es como debe estar conformado el equipo de trabajo de un club profesional”.

Pero como en el fútbol, no basta con tener las posiciones cubiertas, se requiere calidad y es allí donde entra a jugar un papel importante la formación profesional: “Yo pienso que vamos por un buen camino. Por ejemplo, cuando empecé tuve que ir al extranjero a hacer mis estudios. Muchos iban a Cuba o Brasil; yo tuve la fortuna de poder ir a Europa. Sin embargo, en la actualidad ya hay muy buenas escuelas de medicina deportiva en el país”.


Ahora bien, ya se tiene el equipo conformado, con las personas idóneas desde el punto de vista académico, ¿será que se necesita algo más? El médico Osorio dice que sí: “Ante todo, yo le digo a los médicos deportologos: hay que ser éticos. A veces los resultados no se dan y es necesario buscar otras formas de planificar, pero no apoyarse en una serie de elementos, medicamentos o situaciones que vayan en detrimento de la persona del deportista”.

Sin embargo, el doping está latente y deportistas de todo tipo se han visto ‘salpicados’ en esta clase de escándalos. Por ejemplo, todos recuerdan lo que ha sucedido con figuras como María Luisa Calle, Omar Pinzón, Michael Phelps, Lance Armstrong y Diego Armando Maradona, entre otros.


En muchos casos se ha culpado directamente a los deportistas, como en otros se le adjudica el hecho a los entrenadores o cuerpos médicos, pero qué dice el Dr. Osorio al respecto, ¿qué tanta responsabilidad hay de parte y parte?

“Anteriormente no había tanta tecnología para detectar sustancias prohibidas que influían en el rendimiento, incluso por encima de lo que permitiría un buen trabajo de entrenamiento. Por ello la medicina deportiva, en la actualidad, debe apuntar a planificación, buen entrenamiento, mejorar condiciones, pero también no dejar de lado el tema de medicamentos que ayudan al deportista, obviamente en lo que las autoridades permiten”.

Es decir, las ayudas son válidas, siempre y cuando sean legales. Pero qué sucede cuando es la integridad del deportista la que está en juego y depende exclusivamente de determinado medicamento.

“Hay un postulado a nivel de medicamentos permitido o no para el consumo de los deportistas. Si el deportista tiene que usar medicamentos prohibidos es porque está muy mal y no puede participar”.

Osorio es claro: primero el ser humano, tal como los postulados de la medicina lo dictan. Pero en cualquier caso el trabajo debe ser mancomunado y el deportista debe poner mucho de su parte.


“En este momento hay que poner mucho cuidado en la situación de tipo farmacológico. Un deportista debe comunicar a las autoridades pertinentes su ubicación en determinado momento. Allí pueden llegar a tomarle muestras y si sale con alguna sustancia prohibida, debe haber una historia a través de la cual se pueda certificar que tenía alguna  enfermedad y por ellos consumió ese medicamento. De lo contrario podría haber sanciones”.

Aún hay mucha tela por cortar, porque hasta aquí hemos hablado de lo ideal, pero siempre hay situaciones que se salen de las manos y factores exógenos que intervienen en la labor de los profesionales de la medicina: en la segunda entrega de este especial nos meteremos en el espinoso mundo de las infiltraciones.

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