Lillo: Entre la gloria y el ridículo

Por Edwin Armando Cómbita
@EdwinCombita

El estratega español sigue siendo una incertidumbre que divide opiniones y genera expectativas en el FPC entre propios y extraños. Su idea cala en Argentina, España u otras grandes ligas, pero los resultados no le acompañan

August 13, 2017



Desde Rinus Michels y Johan Cruyff, pasando por Josep Guardiola, Louis van Gaal y Frank Rijkaard en Europa, y discípulos en América como Jorge Sampaoli y Ricardo La Volpe; la ideología del juego de posición es admirada como una fórmula ganadora y estilizada en el fútbol internacional. Juan Manuel Lillo es reconocido como uno de sus principales teóricos y exponentes en el mundo; un hombre respetado y escuchado en el ámbito balompédico; sin embargo, con un defecto que busca corregir en Atlético Nacional: es huérfano de títulos.

Escucharlo hablar en las ruedas de prensa es para muchos una salida oxigenada del tedio y la rutina que son características de las mismas; sus conceptos son interesantes y, aplicados al juego ‘Verdolaga’, se antojan atractivos.

Pero, hasta aquí, Nacional no divierte ni da espectáculo; es una escuadra que gana por el peso de sus individualidades ante equipos chicos y que no ha podido ante sus tradicionales rivales. Está situación es contraria a la sana costumbre de ganar que adquirió el hincha verde y los susurros en el Atanasio Girardot comienzan a estar del lado contrario del entrenador ibérico. ¿Qué pasa?

El Nacional de Lillo todavía no puede generar los espacios a la espalda del rival porque en ocasiones es carente de movilidad; la salida no siempre es limpia porque los rivales presionan fuerte a los receptores y hacen inerte la libertad de los centrales.

La escuadra antioqueña pretende siempre tener un ‘tercer hombre’ libre para recibir, pero si ese jugador no está en buen nivel o se encuentra en un perfil incómodo pierde efectividad. La posesión del balón atrae rivales para liberar espacios, sí, pero la lentitud en la tenencia rompe la sorpresa y hace poco fructífero el uso de la pelota.

Se tiene como referencia al ‘9’ para ir construyendo desde atrás el juego e ir situando hombres detrás de la línea de presión contraria, pero en el último cuarto de cancha Nacional no es contundente y, al perder la pelota, retrocede demasiado abierto, circunstancia que le da ventajas al rival que lo espera cerrando espacios en su propia zona.

La idea de Lillo está, fluye lenta; gusta a unos y desespera a otros; no obstante, el Nacional de Lillo tiene una certeza: no tendrá términos medios y, al final, consagrará por fin al español como un técnico teórico, exponente, maestro y ganador; o terminará ridiculizando su propio estilo, su nombre y, de paso, a Nacional.

eldeportivo.com.co



Atletico Nacional

Liga Colombiana

Juan Manuel Lillo