Junior de Barranquilla vivió una noche amarga en la Copa Libertadores 2026. El equipo barranquillero perdió 1-0 ante Cerro Porteño en Asunción, por la segunda fecha del Grupo F, y dejó escapar una oportunidad importante para sumar fuera de casa.
Jonathan Torres (56′) marcó el único gol del compromiso y, desde ese momento, el conjunto rojiblanco no encontró la claridad necesaria para cambiar la historia.
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Además, la derrota golpeó de inmediato la tabla de posiciones. Junior quedó con un punto en dos partidos y descendió al último lugar del grupo de manera parcial.
En contraste, Cerro Porteño llegó a tres unidades y se metió en la pelea por la clasificación. Así, el panorama se apretó rápidamente para el cuadro colombiano en una zona que prometió mucha exigencia desde el arranque.
Sin embargo, el golpe no solo se vio en los números. También quedó la sensación de que Junior necesitó más peso ofensivo y mayor efectividad en los momentos decisivos.
Aunque el equipo compitió, no logró traducir su esfuerzo en opciones claras. Por eso, el revés encendió las alarmas pensando en lo que venía en el torneo continental.
Luego, el calendario mostró un camino todavía más exigente. Junior quedó programado para enfrentar a Sporting Cristal en Lima, después recibir a Cerro Porteño en Cartagena y más adelante volver a medirse con el club peruano en condición de local. Cada una de esas jornadas empezó a tomar valor de final.
Por último, el cierre de la fase de grupos ante Palmeiras en São Paulo quedó marcado como otro reto de alto nivel. En consecuencia, los de Alfredo Arias quedó obligado a reaccionar, corregir errores y sumar con urgencia para mantenerse con vida en la Libertadores.
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