Jhonatan Narváez levantó los brazos por tercera ocasión en esta 109ª edición del Giro de Italia, al conquistar la undécima etapa, este miércoles en Chiavari, apenas cuatro meses después del terrible accidente sufrido por el corredor ecuatoriano.
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Con el de este miércoles, Narváez suma ya cinco triunfos parciales en el Giro, uno más que su compatriota Richard Carapaz.
Ya vencedor de la cuarta y de la octava etapas, el corredor del UAE superó al esprint al escalador español Enric Mas al término de los 196 kilómetros del día.
Los dos hombres fueron los más fuertes entre la decena de corredores escapados, con Diego Ulissi tercero en meta, a once segundos de Narváez.
Duelo con Mas
Narváez y Mas se descolgaron del resto de su grupo en la última de las cuatro subidas del día para entablar un apasionante duelo.
Consciente de que era el más rápido al esprint, Narváez esperó su momento, pegado a la rueda de Mas en cuanto la carretera se empinaba, sin darle un relevo.
El español, por su parte, se vio obligado a colaborar en el tramo llano que conducía a la meta para no permitir que el primer grupo perseguidor, formado por Chris Harper, Aleksandr Vlasov y Diego Ulissi, les diera caza.
Ante una ecuación sin solución, Mas aún intentó soltar a su rival en un pequeño repecho a 4 km de la llegada, y luego, dos kilómetros más adelante, en el centro de la localidad. En vano.
“Sabía que él era el más rápido. Era un escenario imposible para mí”, constató después de haber sido batido irremediablemente al esprint por Narváez, que lo adelantó pegado a las vallas.
“Enric era más fuerte que yo en las subidas. Sabía que tenía que jugar mi propio juego. Me acordaba de un libro que decía: ‘Si no es tu juego, haz tu propio juego. Michael Phelps no hace carrera a pie, es un especialista de la piscina, ¿no?'”, explicó el campeón de Ecuador durante la entrevista protocolaria.
Muy sereno al final de la etapa, el corredor de 29 años también fue especialmente obstinado al inicio del recorrido para atrapar la escapada. Cuando ya se habían formado varios grupos, sin ningún corredor del UAE en ellos, acabó por sumarse él solo a la aventura en el Passo del Termine, a 82 km de la meta.
Eulálio sigue de rosa
“En la reunión previa dijimos que había que estar en la escapada. Y luego dejamos marcharse al primer grupo, después al segundo. Tras dos horas de carrera sin aflojar, decidí ir yo mismo a por la escapada. Fue un día muy duro”, explicó.
Muy duro, pero al final otra vez victorioso, pese a ser solo su segunda carrera del año. Porque Narváez, uno de los lugartenientes favoritos de Tadej Pogacar, se perdió toda la primavera a causa de una fuerte caída el 24 de enero en el Tour Down Under, en Australia, que le provocó varias fracturas vertebrales.
“Jhonny es un ejemplo de resiliencia. Le costó muchísimo volver después de su accidente, pero siempre mantuvo el Giro en la cabeza”, lo elogió su mánager Mauro Giannetti, cuyo equipo ya se ha embolsado su cuarta victoria en esta 109ª edición, a pesar de haber perdido por caída a Adam Yates, Jay Vine y Marc Soler, que se vieron obligados a abandonar la carrera en el segundo día de esta edición, aún sobre suelo búlgaro.
El portugués Afonso Eulálio conserva la maglia rosa de líder de la general con 27 segundos de ventaja sobre el danés Jonas Vingegaard, una diferencia que difícilmente podrá recortar el doble ganador del Tour de Francia durante la duodécima etapa, el jueves entre Imperia y Novi Liguri.
Los velocistas deberían tener la oportunidad de lucirse en esos 175 km de etapa, en su mayor parte llana, pero que también incluye dos subidas puntuables.
eldeportivo.com.co/AFP



