Giuliano Tiberti salió al frente tras la derrota 1-2 del DIM ante Atlético Bucaramanga en el Atanasio Girardot y dejó un mensaje de resistencia.
El asistente técnico, que dirigió por la suspensión de Alejandro Restrepo, fue claro: “De antemano no nos vemos eliminados. Faltan muchas fechas y muchos puntos para jugar”. Con esa frase marcó la postura del cuerpo técnico en medio de la presión.
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El italiano reconoció el momento incómodo en la tabla, pero pidió mesura. Recordó que la Liga cambia rápido y que una buena racha transforma cualquier panorama.
“Sabemos cómo funciona el torneo colombiano”, insistió, convencido de que el equipo todavía depende de sí mismo si logra encadenar resultados positivos.
Tiberti analizó el partido y habló de una “línea muy sutil” entre ganar y perder. Aseguró que el Medellín generó opciones claras y exigió al arquero rival. Para él, el resultado no reflejó del todo lo que ocurrió en la cancha. El cuerpo técnico vio intención, intensidad y momentos de buen fútbol.
También respaldó a Salvador Ichazo y defendió las decisiones tomadas ante las rotaciones y ausencias. No buscó excusas, pero sí explicó el contexto. Confía en la respuesta del grupo y en la capacidad del plantel para sostener la idea.
El mensaje final fue directo: el DIM necesita dos o tres victorias consecutivas. Tiberti cree que esa racha lo meterá otra vez en la pelea por los ocho. El equipo, según dijo, no baja los brazos.
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