Independiente Santa Fe tiene una obligación inmediata que no da espera y que explica parte de la presión financiera del semestre.
Eduardo Méndez confirmó que la próxima semana el club debe desembolsar $1.000 millones correspondientes al caso Dylan Borrero.
Un compromiso que, según sus palabras, forma parte de cuotas pactadas con los empresarios vinculados a la operación del jugador.
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El presidente fue directo al reconocer que este tipo de deudas no siempre se ven en el debate público, pero sí pesan en el día a día.
Se trata de pagos heredados o estructurados en el tiempo que terminan golpeando la caja justo cuando el club también sostiene nómina.
El anuncio llega en medio de una radiografía económica más amplia. Méndez también dijo que la deuda total de Santa Fe ronda los $8.000 millones y que adelanta una reclamación ante Dimayor con la que espera reducirla a $6.000 millones.
En ese contexto, el pago de $1.000 millones por Borrero se convierte en un movimiento clave porque obliga a priorizar recursos.
Más allá de los números, el mensaje deja una lectura clara: Santa Fe no solo pelea puntos en la tabla, también pelea estabilidad.
Y mientras el club intenta sostener el proyecto deportivo, este desembolso marca una semana decisiva para cumplir obligaciones.
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